martes, 6 de julio de 2021

¡Hay secretarias y secretarias!


 N.U.L. (14)

Irene Sánchez, secretaria del registro civil de Málaga, soltera desde su nacimiento y sin compromiso que cumplir que subsane dicha situación, es una mujer obstinada donde las haya, reservada, prudente, siempre ha sido minuciosa en su trabajo, nunca ha salido ni un segundo antes de su puesto, siempre puntual, nunca dejando de ser productiva por un instante ya que no fuma y por tanto en su jornada  laboral rindiendo al máximo, siempre saliendo más tarde de lo que indica su contrato con la administración, ni un solo día de baja, nunca ausente de su puesto a pesar de los treinta minutos concedidos para el almuerzo, en resumidas cuentas, una joya de la administración del Estado.

Irenita, como la llamaba Don Faustino —su superior desde hacía más veinticinco años y a punto de jubilarse—, quien instruyó de los pormenores del trabajo al que iba a ser su sucesor, Don Cayetano, un joven talentoso que aprobó la oposición a la edad de veintitrés años; y que desde entonces, hace diez, hasta ahora, su vida laboral ha sido una carrera vertiginosa para ir a ocupar el cargo de Director Provincial del Registro. Don Faustino, también le dio algún que otro consejo sobre cómo comportarse con sus subalternos; y las virtudes y defectos de estos.

En la fiesta de despedida a Don Faustino no faltó ni un compañero. Todo fueron buenas palabras, felicitaciones, enhorabuenas, palabras de admiración y loas hacia el trabajo de jubilado y trabajadores en activo. La fiesta se prolongó hasta bien entrada la madrugada. Don Faustino y Don Cayetano no se separaron en ningún momento, gesto que no pasó desapercibido para la infalible secretaria, quien a lo largo de la noche experimentó ciertos sentimientos de atracción física y sexual al que ahora iba a ser su nuevo jefe. Seguramente que eso junto con alguna que otra copita también influyera en el morbo de hacer un acercamiento al nuevo macho alfa de la manada. La desinhibición que le proporcionó el alcohol hizo que cruzase bastantes palabras con Don Cayetano.

Irenita creyó ver en el apuesto y joven dirigente ciertos rasgos tagalos que creía poder compartir con él y así se lo hizo saber:

—Parece usted bastante joven para este puesto, no digo que no valga; si está… —dijo Irene.

—¡Usted cree?

—Parece un hombre muy apuesto. No lo parece, lo es. Seguro que ha tenido que quitarse a las mujeres de encima como a las moscas, ¿no?

—¡Usted cree?

—Parece que tiene ciertos rasgos… No sé cómo definirlos… ¿Tagalos? ¿Tiene usted familia filipina por casualidad?

—¡Usted cree?

—¡Jo! ¡Qué aburrido! ¿No sabe decir otra cosa?

—Saber, sé, pero créame que no le gustaría comprobarlo.

—Pruebe a ver.

—Pues… parece que usted es muyyy tonta.


CARLOS BUSTAMANTE BURGOS.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

¿No cesará este rayo? MIGUEL HERNÁNDEZ

 VÍDEO Nº 2 De la colección ANTÁRTICA POÉTICA Canal de YouTube ¿No cesará este rayo que me habita el corazón de exasperadas fieras y de frag...